
El 18 de septiembre de 2026, la iglesia en Chile celebró su reunión de oración, la cual comenzó con un tiempo de preparación, seguido de un momento de alabanza y exaltación a Cristo. Durante el encuentro, el líder Jonathan compartió una reflexión basada en Mateo 1:18-19, centrándose en José y en la manera en que afrontó una situación que, en un principio, no lograba comprender.
El mensaje destacó que la experiencia de José nos enseña que, aun cuando no entendemos plenamente lo que sucede, podemos actuar con un corazón recto y permanecer abiertos a la dirección de Dios.
Jonathan explicó que, en ocasiones, Dios permite que atravesemos momentos en los que tenemos más preguntas que respuestas. Es probable que José se enfrentara a muchos interrogantes: «¿Qué ha pasado? ¿Por qué sucede esto? ¿Qué voy a hacer ahora?». Sin embargo, en medio de su confusión, decidió no actuar impulsivamente.
Esta situación brindó la oportunidad de reflexionar sobre una idea central: tener preguntas no significa que carezcamos de fe. Una persona puede sentirse confundida y, al mismo tiempo, seguir confiando en Dios. Es posible que no comprendamos el proceso que estamos viviendo y, aun así, decidamos hacer lo correcto.
Durante el mensaje, se señaló que muchas personas podrían encontrarse actualmente en una situación similar: enfrentando dificultades familiares, puertas cerradas o respuestas a oraciones que aún no han llegado. En este contexto, se recordó que no entender lo que Dios está haciendo no significa que Él haya dejado de obrar.
José veía un problema, pero Dios estaba preparando el cumplimiento de una promesa mucho mayor. Desde esta perspectiva, el mensaje invitó a los presentes a confiar incluso cuando no pueden ver el panorama completo.
La reflexión también hizo hincapié en la importancia de no tomar decisiones impulsivas durante los momentos difíciles. La historia de José demuestra que, aun sin comprender del todo lo que ocurría, él eligió actuar con rectitud y confiar en la dirección de Dios. La enseñanza destacó tres principios: no tomar decisiones permanentes basadas en emociones pasajeras, hacer lo correcto aun cuando otros no lo comprendan, y confiar en Dios incluso cuando no tenemos todas las respuestas.
La reunión concluyó recordando que, aunque no siempre podamos ver el camino completo, podemos dar el siguiente paso con fe, sabiduría y la confianza de que Dios sigue obrando.
Finalmente, la líder Keyla Moreno dirigió el tiempo de oración en nombre de Elim. Fue un momento de gran gracia que tocó los corazones de los misioneros presentes y llevó consuelo y fe a sus vidas.
Escrito por Jonathan Colipi