Culto del miércoles: «¡El glorioso nacimiento de Jesús: la salvación ha llegado!»

Durante el culto del miércoles, la Iglesia Emanuel de Chile recibió abundante gracia del Señor. La reunión siguió una estructura ordenada centrada en el tema principal, permitiendo que cada parte del servicio guiara a la congregación hacia una profunda reflexión espiritual y un mayor reconocimiento de la presencia de Dios.

El mensaje fue impartido por la líder Keyla Moreno, quien utilizó Mateo 1:20–25 como pasaje bíblico principal. A través de este texto, se enseñó a la congregación cómo comenzó la historia de Jesús en medio de circunstancias difíciles. En los versículos anteriores, se había explorado con mayor profundidad el contexto que rodeaba a José y a María, particularmente la situación que enfrentó José al enterarse del embarazo de María. Su decisión de actuar con rectitud demostró la importancia de creer y confiar en Dios, incluso cuando las circunstancias resultan difíciles de comprender. En los versículos estudiados, el pasaje relata cómo Dios habló a José a través de un sueño. El ángel del Señor se dirigió a él con amor, explicándole al mismo tiempo lo que estaba por suceder y el propósito divino que se desarrollaría mediante esa situación. La respuesta de José tras recibir el mensaje del ángel fue un acto de fe y obediencia. Su disposición demostró cómo la providencia del Señor actuaba dentro de Su plan de salvación. José y María fueron elegidos por la gracia de Dios para participar en un propósito extraordinario; sin embargo, el pasaje también destacó la importancia de las actitudes que deben caracterizar a quienes siguen al Señor. Entre ellas se encuentran la confianza y la obediencia, aun cuando las acciones de Dios no se comprendan plenamente. De este modo, el mensaje planteó interrogantes importantes para la reflexión: ¿Es posible creer en Dios incluso cuando no se comprende del todo lo que está sucediendo o lo que sucederá? ¿Existe disposición para obedecer aun cuando las circunstancias parecen difíciles?

La enseñanza enfatizó que la actitud de los hijos de Dios debe caracterizarse por la entrega, la confianza y una dependencia total del Señor, quien todo lo sabe. Cuando Dios elige y llama a una persona conforme a Su propósito, también provee los medios necesarios para llevar a cabo lo que Él ha determinado. Por tanto, la historia de José y María sirve como ejemplo de fe, obediencia y disposición para someterse a la voluntad de Dios.

Finalmente, el mensaje concluyó con un llamado a preparar el corazón para vivir en obediencia y fe en Cristo, procurando imitar su amor inmensurable, contribuir a la expansión de su reino con dedicación y compromiso con la salvación, y honrar su nombre, que es sobre todo nombre. La enseñanza recordó a la congregación que, aun en medio de circunstancias difíciles, la providencia del Señor sigue obrando y sus propósitos permanecen firmes.